El pasado 29 de julio, las estudiantes de nuestro Club de Ciencias Talita Kumi, sede San Pedro Carchá, tuvieron una enriquecedora experiencia académica al realizar una visita al Centro Universitario del Norte (CUNOR-USAC). Esta actividad forma parte del proceso de formación continua que las jóvenes han venido desarrollando durante el presente año, con el objetivo de fortalecer sus conocimientos en el área científica y despertar su interés por la investigación.
Durante la jornada, las estudiantes tuvieron la oportunidad de conocer el Laboratorio de Fitopatología, un espacio especializado en el estudio de las enfermedades de las plantas y su impacto en la agricultura. A través de una explicación guiada y la observación directa, las participantes profundizaron en temas relacionados con la salud vegetal, los métodos de investigación científica y la importancia de la ciencia aplicada al desarrollo agrícola sostenible.
La visita fue acompañada por la Ing. Keyla Patzán, madrina del Club de Ciencias, quien brindó orientación constante a las estudiantes, motivándolas a aprovechar al máximo esta experiencia formativa y a continuar fortaleciendo su vocación científica. Su acompañamiento permitió enriquecer el aprendizaje y generar un espacio de diálogo entre la teoría vista en el aula y la práctica en un entorno universitario.
Estos Clubes de Ciencias, impulsados a nivel nacional por la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT), son espacios educativos dinámicos y participativos que buscan acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a la niñez y juventud guatemalteca. A través de estas iniciativas, se promueve el desarrollo del pensamiento crítico, la curiosidad científica y el interés por la investigación como herramientas para la transformación social.
Esta experiencia representó una valiosa oportunidad para que nuestras estudiantes pudieran fortalecer los aprendizajes adquiridos en el aula, al mismo tiempo que se acercaron al quehacer científico desarrollado en la educación superior. Asimismo, la visita les permitió ampliar su visión sobre las posibles áreas de estudio y las oportunidades que la ciencia ofrece para su futuro académico y profesional. También inspiran a las jóvenes a desarrollar su curiosidad, su pensamiento crítico y su vocación por la ciencia, contribuyendo así a su crecimiento personal y a su aporte a la sociedad.
